En el caso del fallecimiento de una persona cercana, una de las primeras cuestiones a tener en cuenta es el seguro de decesos.
Este seguro es el que se contrata con el propósito de cubrir los gastos derivados del fallecimiento, incluyendo los servicios funerarios, los trámites administrativos e incluso, en algunos casos, los gastos de repatriación en caso de fallecimiento en el extranjero.
Ante el impacto emocional, muchas personas se encuentran confusas o desconocen qué pasos deben llevar a cabo en relación con el seguro de decesos y cómo reclamarlo. En este artículo, detallamos paso a paso cómo actuar para evitar retrasos y aprovechar todos los servicios contratados.
Paso 1. Localizar la póliza o comprobar si existe un seguro de decesos
El primer paso es verificar si la persona fallecida contaba con esta póliza. ¿Cómo saber si alguien tiene seguro de decesos? Lo más sencillo es buscar alguna póliza o recibo bancario para conocer la aseguradora y el número de contrato.
Si no se dispone de esta documentación, también es posible solicitar el certificado del Registro de contratos de seguros de cobertura de fallecimiento, gestionado por el Ministerio de Justicia. En este registro público se encuentra la información necesaria para conocer si esta persona disponía de seguro para caso de fallecimiento y con qué aseguradora.
Para consultar los datos en el registro, deberán haber transcurrido al menos 15 días desde la defunción.
Paso 2. Comunicar el fallecimiento a la aseguradora
El siguiente paso, una vez identificada la compañía aseguradora, es contactar para comunicar el fallecimiento. La mayoría de aseguradoras ofrecen un servicio de atención las 24 horas y activan de inmediato los servicios contratados.
Lo más habitual es que, durante la llamada, se soliciten datos personales relacionados con la póliza del seguro de decesos y la persona fallecida, incluyendo nombre completo y DNI, número de póliza, certificado médico de defunción y datos de contacto de la persona encargada de llevar a cabo las gestiones.
Tener a mano los documentos básicos que serán necesarios durante el proceso de gestión de los servicios funerarios y el seguro de decesos puede facilitar los trámites. Los más habituales son los siguientes:
- Certificado médico de defunción.
- DNI o NIE del fallecido.
- DNI de personas familiares o beneficiarias.
- Libro de familia o certificado de últimas voluntades, si corresponde.
- Datos bancarios si corresponde reembolso o indemnización.
Si se cuenta con el apoyo de una funeraria, lo más habitual es que esta se encargue de comunicar todos los pasos y documentos necesarios, así como de gestionar la mayor parte de trámites a llevar a cabo tras el fallecimiento.
Paso 3. Revisar qué coberturas incluye la póliza y cuál es el capital contratado
La aseguradora puede coordinarse directamente con el tanatorio para acordar lo relacionado con el traslado, el tanatorio, el féretro, las flores, las esquelas y otros servicios que suelen estar incluidos en la póliza.
Para ello, es importante revisar la póliza y qué incluye. Algunos seguros de decesos básicos cubren exclusivamente los servicios funerarios, mientras que otros incluyen también otros servicios adicionales como la asistencia jurídica, el apoyo psicológico, el traslado nacional o internacional y la gestión de documentos.
En este punto, se suelen tomar decisiones que influyen en el coste de los servicios funerarios. En el caso de que el importe sea superior al capital asegurado, será necesario abonar la diferencia. En caso contrario, cuando el coste de los servicios funerarios es inferior al capital contratado en el seguro, puede haber distintas opciones, que deben estar reflejadas en la propia póliza.
¿Cómo solicitar un reembolso por el seguro de decesos?
En algunos casos, puede que la familia haya abonado gastos que correspondían a la aseguradora, por ejemplo si se desconocía la existencia de una póliza de seguro de decesos.
Cuando este es el caso, la familia puede solicitar su reembolso, presentando facturas originales y justificantes de pago.
¿Es obligatorio el seguro de decesos?
El seguro de decesos no es obligatorio, pero sí muy recomendable, ya que evita que la familia tenga que afrontar un desembolso elevado y toda una serie de gestiones administrativas en un momento de especial impacto emocional y vulnerabilidad.
Contar con una póliza de seguros permite que los trámites sean mucho más sencillos y propicia que se ponga el foco en lo importante, tanto las decisiones sobre el tipo de ceremonia y sus detalles como la gestión emocional del duelo.
Teniendo en cuenta lo anterior, reclamar el seguro de decesos es sencillo, siempre que se sepa cómo localizar la información básica para ponerse en contacto con la compañía aseguradora. Una vez localizada la información, aseguradora y funeraria suelen encargarse de la mayor parte de los trámites del funeral y el sepelio, ofreciendo un valioso apoyo profesional a la familia.


