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Revisado por el equipo de Proxima Serveis Funeraris
Aunque es algo natural, hablar de la muerte nunca resulta sencillo. La manera más adecuada de abordar una conversación de este tipo depende tanto de cuestiones culturales como de cada familia en particular, pero es importante hacerlo para conocer cuestiones relevantes que permitan una despedida más sosegada para la familia.
Cuando los padres envejecen, es inevitable pensar en que algún día no estarán, y hablar con ellos sobre cuáles son sus deseos y preferencias con respecto a sus últimos años de vida y su despedida puede facilitar mucho la gestión tanto práctica como emocional en momentos delicados.
¿Por qué cuesta tanto hablar de la muerte?
En muchas culturas, la muerte sigue siendo un tema tabú del que cuesta mucho hablar. A menudo se tiende a evitar estas conversaciones porque generan inquietud o tristeza, pero es importante procesar la inevitabilidad de la muerte y aprovechar para estrechar vínculos y hablar cuestiones relevantes.
Hablar con tus padres sobre la muerte puede sonar incómodo de entrada pero, si se gestiona adecuadamente, puede acabar siendo una oportunidad para tener conversaciones profundas que refuercen la relación y permitan conocer más sobre su vida, sus emociones y sus valores.
Consejos para abordar una conversación sobre la muerte
¿Cuál es el momento más adecuado para iniciar una conversación sobre la muerte? Lo cierto es que dependerá de cada persona, pero hay momentos más adecuados que otros.
Para poder hablar del tema sin que las emociones se desborden, es recomendable escoger un momento de tranquilidad, sin que el detonante sea una situación de urgencia o una enfermedad. Es importante tener en cuenta que estén presentes personas con vínculos estrechos y una relación similar, y dejar que la conversación fluya de manera natural y relajada.
Algunas opciones para sacar el tema de la muerte en una conversación de manera natural consisten en aprovechar una noticia de actualidad, el argumento de una película que se acaba de ver o cualquier otra cuestión que pueda servir para enlazar.
A partir de ahí, se puede lanzar preguntas que sirvan para conocer las voluntades y preferencias con cariño y respeto. Sin embargo, no debe parecer un interrogatorio, sino que se debe abordar la conversación desde una perspectiva de compartir y reflexionar alrededor de la muerte.
La escucha activa y comprensiva es fundamental. Dejar que cada persona comparta sus pensamientos con tranquilidad y sin interrupciones, así como no juzgar son actitudes necesarias para crear un clima de confianza que anime a exteriorizar cuestiones así de delicadas.
Cada persona vive la muerte de forma distinta, por lo que todas las opciones son válidas, tanto que alguien desee planificar más detalles como que no tenga mucho que decir.
Temas que conviene tratar antes de que alguien fallezca
Hay algunas cuestiones que pueden ayudar a sobrellevar la muerte de una persona. Entre ellas, saber que se ha actuado de acuerdo con sus voluntades y deseos es una de las más importantes.
No hay que aclarar todas estas cuestiones en una única conversación, pero sí tener en cuenta que puede ser de ayuda disponer de información detallada sobre las voluntades de las personas sobre:
- El tipo de sepelio preferible (entierro o incineración).
- Si hay un testamento actualizado.
- Si se dispone de seguro de decesos.
- Opiniones sobre la donación de órganos.
- Las preferencias sobre el tipo de ceremonia o despedida para definir un funeral personalizado.
- Las personas a las que les gustaría que se avisara, si se desea un funeral íntimo o uno más multitudinario.
- Dónde esparcir las cenizas (teniendo siempre en cuenta la normativa vigente) o junto a quién ser enterrado.
No se trata de presentar una checklist e ir anotando las respuestas, sino de crear una conversación fluida en la que compartir recuerdos, valores y reflexiones sobre la vida y la muerte.
Planificar en vida para afrontar mejor la muerte
Planificar los detalles del funeral en vida facilita la toma de decisiones y además ayuda a procesar la pérdida con mayor tranquilidad emocional, sabiendo que se hace lo correcto y evitando que surjan discrepancias entre seres queridos.
Además, una buena planificación permite conocer con antelación los diferentes servicios funerarios disponibles y valorar las opciones que mejor se ajustan a los deseos de cada persona, evitando disgustos de última hora si las últimas voluntades expresadas no se pueden llevar a cabo según lo expresado.
Concretar los detalles de un funeral con el asesoramiento experto de una empresa de servicios funerarios como Proxima propicia la planificación desde el conocimiento, facilitando la toma de decisiones informada para definir una despedida que se ajuste al máximo a los deseos de la persona.


