El uso de mortaja en los funerales en Barcelona no está muy extendido hoy en día, pero es una práctica funeraria que cuenta con una larga tradición que es interesante conocer. Te damos más detalles sobre este elemento funerario.
Mortaja funeraria: su origen
La mortaja es una tela o vestidura que se utiliza para envolver el cuerpo de una persona fallecida antes de su entierro. Tradicionalmente, se empleaba una sábana blanca, sin costuras ni adornos.
Su función siempre ha sido la de cubrir y proteger el cuerpo. Además, en muchas culturas, también simboliza el desprendimiento de todos los bienes materiales como preparación espiritual para el más allá.
La práctica de envolver a los muertos en telas es ancestral y está documentada en múltiples civilizaciones. Se sabe que en el Antiguo Egipto los cuerpos se envolvían cuidadosamente en lienzos como parte del proceso de momificación. En Grecia y Roma también se han encontrado vestigios del uso de sudarios sencillos para cubrir los cuerpos antes de proceder a su cremación o inhumación. En el Cristianismo primitivo se adoptó el uso de mortajas blancas como un símbolo de pureza y resurrección.
Aunque la mortaja seguramente empezaría teniendo una finalidad meramente práctica, con el tiempo adquirió simbolismo. De hecho, en muchas religiones su uso cumple un papel ritual. En el Islam, por ejemplo, el sudario o Kafan es obligatorio, y simboliza la igualdad de todos ante Dios en la muerte.
Evolución histórica de la mortaja
Al margen de ciertos ritos, que exigen el uso de mortaja, lo cierto es que esta ha caído prácticamente en desuso con el paso del tiempo. Pero hubo un momento en el que fue muy popular.
En la Edad Media el uso de mortajas era muy común en toda Europa. Normalmente se empleaba una túnica o sábana blanca simple, confeccionada en algodón o en lino. La Iglesia Católica tuvo mucho que ver en el mantenimiento de esta tradición, puesto que promovía su uso como señal de humildad y de penitencia.
Ya en la Edad Moderna, a partir de los siglos XVII y XVIII las clases altas empezaron a dejar atrás los sudarios. En su lugar, vestían a sus muertos con ropas más elaboradas, como trajes o vestidos. Para las clases populares, que no podían permitirse gastar dinero en un vestido o traje que solo iba a servir para enterrar al difunto, el uso de la mortaja continuó siendo algo habitual durante mucho tiempo.
Entre el siglo XIX y el siglo XX el sector funerario se profesionalizó y aparecieron nuevos avances, como el ataúd. Este pronto se convirtió en un elemento de uso estandarizado para contener el cuerpo de los difuntos, y la mortaja empezó a perder popularidad.
El uso de ataúdes llevó también a una mayor preparación del cuerpo, y los fallecidos empezaron a mostrarse en el velatorio con ropa elegida por su familia.
Tipos de mortajas según la cultura y la religión
No todas las mortajas son iguales. Cuando su uso era común, era la religión la que determinaba cómo debía ser esta prenda:
- Cristianismo primitivo y medieval. Se empleaba una tela de lino blanco que envolvía totalmente el cuerpo. Normalmente sin ningún tipo de costura ni ornamentos, porque era un símbolo de pureza y renuncia a lo material.
- Islam. La religión islámica sigue utilizando el Kafan, una tela blanca de algodón carente de costuras. Para los hombres se utilizan tres piezas (cuerpo, cintura y cabeza) y para las mujeres cinco (se incluye el velo y una envoltura de pecho). Además, antes de envolver el cuerpo hay que seguir un cuidadoso ritual de lavado y perfumado con camphora o almizcle. Aunque la tradición dice que el cuerpo debe enterrarse así directamente en tierra, en España esto no está permitido, hay que utilizar ataúd.
- Judaísmo ortodoxo. Se emplea el Tachrichim, una prenda de lino blanco cosida a mano y sin ningún tipo de adorno. Incluye una túnica, un cinturón y una capucha, y es símbolo de humildad e igualdad ante Dios.
- Hinduismo. Se utiliza una tela de algodón o de seda, dependiendo de la región y de la clase social. Mientras que la mortaja de los hombres es siempre blanca, en el caso de las mujeres casadas se pueden utilizar colores como el rojo, el naranja o el amarillo. En el Hinduismo los cuerpos no se entierran, se incineran, y el sudario es la prenda que se utiliza para esta práctica. En algunas regiones, es común introducir hojas y flores sagradas dentro de la mortaja.
- Budismo. Suele emplear una tela blanca sencilla que envuelve el cuerpo mientras se recitan oraciones o mantras, lo que suele durar varios días. Después, se procede a la cremación o al sky burial (exposición a la intemperie).
La mortaja en los funerales en Barcelona: su papel en el siglo XXI
En la actualidad, el uso de la mortaja se ha sustituido por el ataúd y las vestimentas convencionales. Sin embargo, no ha desaparecido del todo, ni mucho menos. Se sigue usando en ciertos rituales funerarios clásicos y también en prácticas funerarias alternativas.
Un caso actual de uso se da en los entierros ecológicos. Son muchas las personas que optan por mortajas biodegradables para conseguir que su entierro sea algo más sostenible y respetuoso con el medio ambiente.
En algunas religiones como el Islam, o ciertas ramas del judaísmo, el uso del sudario continúa siendo totalmente obligatorio. En ningún caso los fallecidos son inhumados con otras prendas.
En aquellos casos en los que se opta por utilizar una mortaja, esto no exime del uso del ataúd. Según el Reglamento de Policía Sanitaria Mortuoria, está prohibida la conducción, traslado y enterramiento de cadáveres sin el correspondiente féretro.
Conclusión
El uso de mortaja para los funerales en Barcelona es habitual entre quienes practican determinadas religiones, pero no siempre el uso es igual. Porque el sudario es mucho más que una tela que protege el cuerpo, es una muestra de cómo percibe cada cultura la muerte y la trascendencia más allá de lo terrenal. En España, y más en concreto en Barcelona, no hay ningún problema para presentar al fallecido cubierto con una mortaja, pero para su enterramiento o cremación siempre hará falta utilizar un ataúd. Si tienes que organizar un funeral, sea del rito que sea, estamos aquí para ayudarte.


